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sábado, 20 de junio de 2009

Jesús nos enseña a orar

Autor: Ignacio Sarre
Fuente: Catholic.net

Basta decir "Padre".
Lo que importa es que somos sus hijos, quienes nos dirigimos a Él.

Mateo 6, 7-15

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Cuando oren, no hablen mucho, como los paganos: ellos creen que por mucho hablar van a ser escuchados. No hagan como ellos, porque el Padre que está en el cielo sabe bien qué es lo que les hace falta, antes de que se lo pidan. Ustedes, oren de esta manera: Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu Nombre; que venga tu Reino; que se haga tu Voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos han ofendido. No nos dejes caer en la tentación, sino líbranos del mal. Si perdonan sus faltas a los demás, el Padre que está en el cielo también los perdonará a ustedes. Pero si no perdonan a los demás, tampoco el Padre los perdonará a ustedes.

Basta decir "Padre"

Un hijo tiene “algo” que su padre no puede resistir, sin poder explicar bien por qué. Así es esto de ser padre. A Dios también le pasa. Cristo nos pasó el secreto, al enseñarnos a orar, empezando con esa palabra mágica que lo puede todo, si la decimos con el corazón: “Padre”. No importa cuántas palabras digamos. Tampoco si las frases tienen sentido o belleza literaria. Lo que a Él le importa es que somos nosotros, sus hijos, quienes nos dirigimos a Él.

Un “Padrenuestro”, rezado como un acto de amor y de entrega, arranca de Dios aquello que más necesitamos. Cada una de sus palabras puede ayudarnos a hacer una nueva oración, pues contiene las verdades más profundas de nuestra fe. Que Él es nuestro Padre; y de ahí se deriva que nos ama, que nos escucha, que nos cuida, que nos espera en el cielo. Que nuestra vida tiene sentido en buscar su gloria, en instaurar su Reino en el mundo, en cumplir su voluntad. Que nos cuida de los peligros y nos da el alimento y la fuerza espiritual que necesitamos para recorrer el camino hacia ÉL.

Quizás desde muy pequeños venimos repitiendo, con mayor o menor devoción, la gran oración del cristiano. Pero sin duda, cada vez que lo hacemos, Dios “interrumpe todas sus ocupaciones” para escucharnos y atendernos como el mejor de los padres.

2 comentarios:

  1. ayudanme
    si saben quien nos enseño la oracion del rosario y en k consiste si ?
    es untrabajo
    ps espero sus respuestas
    ok
    gracias ...

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  2. Cuando se deja un mensaje anónimo no figura la dirección de mail de origen, por lo tanto es imposible responder personalmente. En esta oportunidad pudimos publicar la respuesta en el blog. Pero es conveniente que si desean una respuesta más eficaz dejen su dirección o nos envíen un mail a nuestro correo pastoralpenitenciaria@hotmail.com
    Gracias.

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